martes, noviembre 28, 2006

Renuncia Pública

Hoy renuncio al lasallismo. Si, esa etiqueta que llevaba pegada en la piel me la desprendo hoy, y echara sangre por un rato, pero es sencillamente imposible de seguir llevando. Mis principios me dicen que no puedo seguir perteneciendo a un grupo con el que divergo. Se acabaron las cantaderas del "Colegio de La Salle tan querido", las misas del 15 de Mayo, las idas a las verbenas. ¿Las amistades? Esas quedan. Alguna vez subiré a cuestionar al Maestro Jedi, a saludar a Polywka, a comerme una pizza servida por Carmen.
Pero hasta ahí. Mi gran vínculo con La Salle murió. Es un muerto al que ya no puedo seguir llorando. Años dedicado a hacer algo como Enescena trascender llegaron a un punto muerto cuando la nueva Junta Directiva decidió apuñalarlo por la espalda. Ninguna otra institución extra-curricular le ha traído tantas satisfacciones al colegio en tan corto tiempo. Diecisiete años. Solamente yo, desde mi pequeño hueco en la cabina tengo tres premios y 5 nominaciones. Eso ya no importa. El PEL (Proyecto Educativo Lasallista) se lo pasaron por el forro. Nada de autonomía para los alumnos. Esa vaina es de maricos. Mejor regresamos a la escuela victoriana, al modelo memotécnico. ¿Consentidos del Hermano Diego? ¡Queménle las aldeas! Así parece haber ocurrido todo.
Claro, todo el proyecto Enescena empezó como una jodedera, nadie esperaba que llegara tan lejos. Yo no estuve en la primera reunión -ni la segunda, ni la tercera-, de hecho, me pareció raro que Veiga me llamara a ver un ensayo porque yo siempre estaba metido en mis peos de BAsket y descoser la liga. Fue la sorpresa más grata de mi vida. Me enamoré del Teatro. Esa primera generación no se lo tomó tan en serio, pero sentó las bases de, tal vez, el grupo de teatro más creativo en LA HISTORIA DEL TEATRO ESTUDIANTIL VENEZOLANO. Y yo que me había arrechado proque le habían dado la dirección del grupo a Juan Carlos Souki. ¡Bicho! Gabriel era un visionario.
De allí en adelante, el teatro pasó a otro nivel. Dejamos de organizar festivales -una lástima, pero eso si no tenía sentido con la basura de teatro que tiene el colegio-, y empezamos a montar espectáculos. La última década maduramos hasta ser una fuerza, una voz escuchada en el circuito de Teatro Estudiantil Venezolano.
Y entonces, vino esto. Directores impuestos (Enescena era la cosa menos democrática del mundo, pero funcionaba porque se imponía desde dentro), reacciones y contrareacciones, hasta que finalmente la apatía se adueñó de todos. Si es cierto que antes tuvimos una etapa gris, donde eramos los "diferentes", los negreados, pero nunca dejamos de tener el apoyo del colegio. Y el colegio, en pleno proceso de solidificación de la entidad, nos abandonó. Yo no busco sangre, pero EXIGO una explicación a los responsables.
A María Elena Molina, directora en funciones del Colegio, ¿Qué pasó? ¿Venganza por la rebelión contra TU profesor de Teatro? ¿Desconocimiento previo de causa? o ¿Reevaluación de las actividades extra-curriculares? Es Usted una necia, en el sentido literal de la palabra -sugiero lea el Diccionario de la Real Academia Española antes de emitir su juicio-. Usted no sabe cuanta gente se ha formado en el espacio que de un plumazo ha borrado. Profesionales líderes en las áreas de la comunicación, las artes y la academia han pasado por las tablas lasallistas. Pero supongo que a Usted eso no le importa. Prefiere seguir con su Modelo Macariano de Lasallismo. Estudios demuestran que la participación de los alumnos en actividades extra-curriculares los motivan a estudiar más y mejor, porque en esas actividades representan a una institución, se sienten parte de una comunidad. Pero supongo que esas son patrañas, que hay que seguir ahorrando para mejorar el colegio. Un colegio que, físicamente, está en su peor estado en AÑOS -y mire que ya yo voy para un cuarto de siglo CONTINUO viéndolo-, pero no, supongo que tiene mejores cosas que hacer.
En realidad lo que más me decepciona es la mirada ajena de la Comunidad de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. ¡Verguenza debería darles a Ustedes seguir llevando el título al ver atropellado algo que tanto bien ha producido al Colegio! Si, es con todos. Con Carlos, por quitarnos su apoyo incondicional desde el principio del proyecto y hacer mutis a la hora de las pequeñas. A Leonardo, por desestimar el valor de un proyecto QUE SUS PROPIOS COMPAÑEROS DE AULA fundaron (Si, yo estudié con él), y que sabe que maduró de una jodita a tal vez la actividad extra-cátedra mejor llevada dentro del colegio. A Iñaki, porque no se donde anda, y a todos los que alguna vez pasaron por La Colina, vieron al grupo de teatro del colegio y voltearon la cara cuando esta señora lo mató.
Pero lo peor es la apatía del estudiantado. Comienzo a creer que la educación lasallista de principios del siglo XXI crea borregos consumistas que no conocen más allá que debajo de la falda de sus madres. Individuos pensantes, como los que colmaron las aulas de La Colina en las tres décadas anteriores, son ahora una especie en vías de extinción. Ellos pierden sus espacios y ni siquiera se dan cuenta porque de verdad no les interesa. No aman la camisa, al menos no del modo en que mi generación la amaba.
Por eso renuncio al lasallismo, pero sigo siendo miembro del Grupo Teatral Enescena. Está en mi código genético. Es mi hijo grande que parece no va a llegar a la mayoría de edad. Gracias a Gabriel, Juan, Andrea, Ronald y Oscar por todo su esfuerzo delante del proyecto. Gracias a los cientos de miembros a través de 17 años de gran historia. Tratemos todos de salvar el barco. Aún hay esperanzas...

7 comentarios:

Joel Esparza dijo...

Naldo, estás diciendo ahí, muy a tu manera, lo que muchos pensamos. Te apoyo en esta. Ese colegio perdió una de las únicas cosas que funcionaban bien, a pesar de todas las trabas que tuvimos los últimos años. Una lástima. ¿Será que reconcideran? No lo creo. Ahí pocos tienen algo de cordura todavía, y los que tienen están botados o no pueden ayudar. Sea como sea, esa es, ahora, una "institución privada", y acuerdate lo que eso siginifica: sólo ven lo que les da la gana y arreglan a su conveniencia. Al carajo los exalumnos, el diálogo y, lo más importante, los estudiantes.

Angular dijo...

Naldo, tú no existes, pero tienes razón. El colegio asesinó el único proyecto que desde mi perspectiva era llevado bien por los estudiantes, creando cosas muy depingas en el camino. Si yo no hubiese estado en el grupo de teatro capaz y nunca se me hubiera cruzado por la mente eso de agarrar un instrumento musical, entre otras millones de cosas que creó enescena en mí. Y lo que me sorprende más es que yo sólo fui un miembro del grupo de teatro por tres años, pasando mi estadia de un modo bastante discreto.

Enescena nos dio a todos un espacio para crear y exhibir nuestra creación, algo prácticamente inaudito hoy en día. Es lamentable ver como el Colegio Nacionalsocialista Alemán (porque ya no me cabe duda, mi hermano sigue estudiando ahí) no ve los logros alcanzados por los que pasaron por el grupo de teatro. Debería ser un motivo de orgullo para el colegio, tiene todos los elementos de una mentira, pero es verdad. Pero debe ser que eso del teatro es una vaina de maricos y el señor Dios está en contra de esas huevonadas.

Con respecto a la degradación de la casa que vence al teatro, te puedo decir que era algo que se veía venir y ya nada podíamos hacer nosotros para remediarlo. La solución está en manos de la gente que no conocemos y hoy tiene 12 ó 13 años y que ya se ladillaron de jugar playstation y de los entrenamientos de fútbol. Les está cuesta arriba, pero es nuestro deber apoyarlos, aunque no tengamos ni idea de quiénes son.

Con respecto a la directora, pues ya nada me sorprende. Tratemos de recordar a Enescena a través de nuestra amistad que se forjó a punta de ensayos y presentaciones y pasar el trago amargo de la muerte de lo que fue nuestro amor en el bachillerato a punta de anís y resignación.

Y puedo seguir hablando del tema, pero acá es cuando la cosa se pone fuerte y este blog lo pueden ver niños.

eduardovdr dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
eduardovdr dijo...

Hola,

Soy Eduardo Vendrell y estoy respondiendo a este post gracias a Ciro, que ha escrito en el grupo de hotmail.

De verdad que no me puedo creer lo que he leido hace 2 minutos. Ese no es el espiritu que me inculcaron en el colegio, no se corresponde.

No se qué razones existiran para que hayan tomado tal decision, más cuando le da prestigio al colegio además de que economicamente no les afecta. De verdad que no lo entiendo, y me da mucha verguenza porque me siento muy lasallista, y recuerdo el colegio con mucha nostalgia (llevo 6 años sin pisar Venezuela).

Espero que todo esto tenga solucion, o que simplemente las cosas sigan su cauce y vuelvan a arreglarse todo despues de superar la "puñalada trapera" que os han dado.

Saludos y suerte.

Un abrazo desde España

Mortiruty=Phantom dijo...

Soy Txomin Gutierrez.
Bueno, es lamentable leer que algo asi pase, yo disfrute de algunas puesta de Enescena y me parecio un excelente grupo, incluso de alli salio un grupo actual de teatro que va por su cuenta, y dios muchos talentos.

Eso es lo que pasa cuando dejas a un aguevoniado como iñaki como director de la salle provincial, y dejan que Diego se vaya a otro pais.

Elias Lopez Gross dijo...

ENESCENA me presentó a un hombre llamado Eugene Ionesco - un rumano absurdo pero brillante.

Vi su obra "La cantante calva" bajo la dirección de Juan Carlos Souki en el teatro del colegio pequeño y me impacto muchísimo - "cascada de cagada" gritaba en la tarima rodeado de pocetas Rodrigo Gota (a quien luego vi de lejos caminando despacio por los pasillos de mi universidad aquí en Miami.)

Ciro cuenta con todo mi apoyo - a quien tengo que acosar con e-mails. ¿Quieres que llame al colegio y ponga una amenaza de bomba? (así le damos un par de horas libres a esos chamos)

El teatro hay que defenderlo con todo - como Churchill defendió a su condenada isla.

Un saludo hermano - lo que esta pasando es una verdadera ignominia.

ELIAS

Carlos Canabal dijo...

Nunca participé de está actividad extra catedra como lo es Enescena, pero como no disfrutar de sus obras, y ahora por un correo que lei de Ciro me entero de que el colegio le da la espalda, pero bueno ya que este blog me pemite expresarme, quisiera empezar con la desidia que desde hace 10 años imvade al colegio, y si señores desde hace 10 años y lo digo con propiedad porque yo estudie 13 años de mi vida en ese colegio, y soy La sallista de pura cepa, mis mejores amigos son de hay, y muchos de mis colegas han estudiado en ese colegio, La Salle ERA un colegio de arduo empeño en la preparación de un estudiantado diferente al que por desgracia invade a nuestro país, de hay SALÍAN profesionales integrales, desde hace aproximadamente 10 años La salle empezó a decaer la exigencia en cuanto a la enseñanza tomo otro rumbo, y ya no existía ese espíritu del cual yo me sentía orgulloso.
Hoy en día como muy bien se dice los estudiantes que salen son simples borregos, personas sin criterio serio, y como no decirlo simples estudiantes que se tripean la vida, en vez de asumir su rol proactivo, pero que le vamos a pedir a unos estudiantes que tienen un colegio y un país que aun no a salido de un letargo de mediocridad , quizas los estudiantes de antes eramos mas sensatos y valientes, al igual que los de antes de nosotros y así vamos cada vez en una espiral que nos lleva a lo mas ondo de nuestra cultura. Aquellos tiempo de una enseñanza altamente preparada de profesores actualizados, parece que cada vez es mas un mito.
Y ahora solo faltaba que quisieran quitar actividades extra catedra altamente preparadas y orgullo de cualquier persona que se siente La sallistas, que verguenza en lo que se a convertido mi colegio. Es lamentable el punto que a llegado y doy gracias a la enseñanza que me dejo el colegio antes de que cayera en esa adevacle en la que la ignorancia, la dejadez, y el conformismo son la insignia de hoy en día. Hoy me siento un profesional integro al que las enseñanzas de aquel gran colegio como lo ERA La Salle, hicieron que el camino hacia el exito fuese mas facil, lamento que todos aquellos que salen de La Salle cada vez decepcionen el nombre de un colegio que en algúnmomento fue merecedor delas mas grande ovaciones.
Sin mas que decir creo que está a sido otra puñalada mas de las últimas que le han dado a nuestro colegio.